Un Dermatólogo es un Médico Especialista que ha estudiado la Carrera de Medicina y que posteriormente se ha especializado en Dermatología, que es la rama de la medicina que se encarga del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la piel, el cabello y las uñas, entre otros.
Existen muchas enfermedades que trata un Dermatólogo, sin embargo, entre las más comunes podemos encontrar las siguientes:
- Cáncer en la Piel.
- Problemas de Acné.
- Manchas en la piel.
- Hongos en las uñas.
- Exceso de grasa en el cabello.
- Alergias y urticaria.
- Rosácea.
- Reducción de líneas de expresión.
- Entre muchos otros.
Para realizar su diagnóstico, un Dermatólogo utiliza varios métodos para determinar el origen de alguna enfermedad o patología médica, como por ejemplo, realiza Biopsias y toma muestras para luego ser analizadas en un laboratorio, entre otros.
En los últimos años cada vez más pacientes visitan a su Dermatólogo de confianza, preocupados por la salud de su piel entre otras afecciones, y cada uno de ellos necesita de una evaluación detallada, dado que todos tenemos diferentes tipos de piel y necesitamos de cuidados específicos.
La medicina moderna ha tenido grandes avances en el tratamiento de enfermedades graves como el Cáncer en la Piel y el Dermatólogo es el especialista que se encarga de su evaluación y diagnóstico. Detectado a tiempo el Cáncer en la Piel puede tratarse, por lo que es importante realizar una visita al doctor por lo menos una vez al año o bien cuando aparecen las primeras manchas o síntomas de advertencia. Prevenir salva vidas.
Recuerda, estamos expuestos constantemente al medio ambiente y cuando no tenemos los cuidados necesarios, es muy común que se desarrolle alguna enfermedad, es aquí donde juega un papel importante el asesorarnos de un profesional especialista que nos enseñe a mantener la salud y buen aspecto de nuestra Piel, Cabello y Uñas.
La Dermatología Cosmética, también es una subespecialidad que un dermatólogo estudia con el propósito de brindar a sus pacientes soluciones para mejorar el aspecto de la piel, como por ejemplo aplicar tratamientos para la reducción del aspecto de las arrugas y líneas finas, disminución de manchas, entre otros.

